Posteado por: erickterapeuta | diciembre 11, 2008

Cuachalalate

Arbol de CuachalalateCuauchalalate/ Cuauchalalá/ Matixerán/ Macerán/ Pacueco/ Cuachinala/ Volador

Nombre Científico:        Amphypteringium adstringens

Familia:                               Julianáceas

Centro de Origen:

El origen del cuachalalate es desconocido. Amphiterygium adstringens vegeta en la selva baja caducifolia de los estados de Michoacán, Guerrero, Puebla y Oaxaca. En general, la especie existe en la tierra caliente, en los climas semitropicales y templados, en elevaciones a partir de 100 metros a 3 mil metros sobre el nivel del mar, desde el bosque espinoso seco, caducifolio, y subcaducifolio, de matorral xerófilo, hasta los encinales de montaña (bosques mesófilos de montaña predominantemente latifoliados), se encuentra con mayor frecuencia en el primero. La especie Amphiterygium glaucum se encuentra formando parte de la comunidad vegetal de los bosques espinosos de Acacia cymbispina (“güizache”) localizados en los terrenos aluviales próximos al Río Tepalcatepec, en Michoacán, y en las zonas limítrofes de Jalisco.

En el Estado de Morelos, el cuachalalate se puede encontrar con frecuencia en la selva baja caducifolia. Se le ha encontrado en el “Cañón de los Lobos”, en la Sierra de Huautla, en los alrededores de Xoxocotla, en los municipios de Yautepec, Yecapixtla, Miacatlán, Coatlán, Puente de Ixtla, Amacuzac, Tlaquiltenango, Tlaltizapán y Jojutla, entre otros.

Partes Usadas:

La corteza, fresca o seca. La corteza se seca a la sombra y en un lugar bien ventilado, se prepara también en polvo.

Descripción:

El Cuachalalate es un árbol que crece hasta una altura de 6 metros o más; tiene un tronco torcido y corteza de color gris marrón; al final de cada ramilla hay un manojo de hojas compuestas de cinco hojuelas sésiles, aserradas, con dientecillos redondeados, casi todas abovedadas, en el anverso son verde opaco y en el reverso verde grisáceo; el fruto consiste en nueces alongadas, abultadas, aladas de 2.5 a 5 cm de largo y de color verde pálido.

El cuachalalate de Morelos es un árbol pequeño, de 5 m de alto, presenta un exudado cremoso, astringente; las ramas presentan numerosas cicatrices de hojas caídas; presenta dos estípulas pequeñas de 5 mm de largo; hojas dispuestas en espiral, aglomeradas en las puntas de las ramas, de 4 cm de ancho por 10 cm de largo, compuestas por 5 folíolos sésiles, de 2 cm de largo por 1.5 mm de ancho, el folíolo terminal más grande presentada el borde crenado, ápice agudo, base aguda u obtusa, ovado elíptico, tormentoso en ambas superficies el peciolo de dos centímetros de largo pulvinado en la base; flores actimorfas, las flores masculinas en panículos de 14 cm de largo aglomeradas en las axilas de las hojas, pedicelos pequeños, perianto con cinco a siete lóbulos de hasta 2 mm de largo, tormentoso por fuera al igual que las anteras. Flores femeninas, receptáculo globoso con 5 dientes, ovario con dos cárpelos, unilocular, estilo con 3 ramas pubescentes; fruto globoso mide hasta 5 cm de largo por 17 de ancho con una especie de ala.

Propiedades e indicaciones:

Cuachalalate (corteza)Enfermedades gastrointestinales: En México se toma la infusión de la corteza de cuachalalate junto con árnica para el tratamiento de la inflamación del estómago, la gastritis crónica y de la úlcera gástrica. Popularmente se emplea además para aliviar dolores gástricos y para limpiar el estómago. El cocimiento se ha utilizado en el tratamiento vulgar del cáncer de estómago. Se recomienda el extracto simple para el tratamiento del cáncer del tubo digestivo.

Cáncer: Maximino Martínez afirma que hay muchos testimonios al respecto, al mismo tiempo duda si se trata realmente de casos de cáncer. Martínez refiere también que según las investigaciones del doctor Leopoldo Hernández Chávez, el cuachalalá es muy eficaz para el cáncer del estómago e intestinos y la tifoidea, pues da una reacción de 100, o sea máxima en la escala electrónica.

Infecciones: Se recomienda tradicionalmente contra la fiebre tifoidea, el paludismo, las fiebres intermitentes, la calentura y la gangrena. El doctor Leopoldo Hernández, en referencia de Maximino Martínez, encontró una reacción favorable del cuachalalate en el tratamiento del tifo.

Afecciones urinarias: Para las afecciones de los riñones, se bebe diariamente y durante 20 o 30 días, el cocimiento de la corteza de cuachalalate junto con el palo de 3 costillas. En Morelos se puede agregar además la cola de caballo (Equisetum hyemale L.) para mejorar su efecto curativo en las enfermedades urinarias.

Heridas, granos y enfermedades de la piel: El cuachalalate es un magnífico cicatrizante. Para el tratamiento de heridas externas, heridas antiguas, y llagas, se emplea la infusión de la corteza para lavar la herida. Durante la revolución mexicana, los guerrilleros zapatistas en el Estado de Morelos, utilizaron el polvo del cuachalalate para tratar las heridas de bala o de arma blanca. La corteza en polvo, se aplica también en las mataduras de los animales de trabajo, después de haber lavado la herida. Los granos se curan bebiendo del cocimiento o aplicación de la goma blanca o la resina de la corteza, de la misma forma se pueden atender las llagas cutáneas, tumores o cáncer de la piel. Para la caída del cabello y manchas en la piel.

Enfermedades de la mujer: Para los granos de los genitales, se usa la cocción de cuachalalate junto con conteloloache, árnica y sal, para hacer lavados según sea necesario. El cocimiento de la corteza se utiliza también para lavados vaginales en los casos de vaginitis, flujos vaginales, frío, fiebre puerperal, infecciones de la matriz o de los ovarios. Las parteras tradicionales utilizan el cuachalalate para el tratamiento del cachán o cachanes, enfermedad que pueden contraer las puérperas como consecuencia de la entrada de frío” al interior del cuerpo. El extracto simple se emplea para el tratamiento de los quistes de ovario y del útero.

Padecimiento hepatobiliares: El cocimiento de la corteza de cuachalalate se emplea también en diversos padecimientos del hígado y vesícula. Para las enfermedades del riñón, incluyendo dolor e inflamación, se ingiere, el cocimiento de cuachalalate y el palo de tres costillas, tres veces al día.

Afecciones del pulmón y vías respiratorias: La corteza en cocimiento hasta pintar el agua, se toma para en caso de afecciones respiratorias, catarros, tos, inflamación de anginas, resfriados, y tuberculosis. Para la tos y las afecciones pulmonares, se hierve la cáscara, hasta que pinte el agua, se endulza y se toma cuatro veces al día, el tiempo necesario o se toma como agua de uso. Para la tos también se pueda preparar un jarabe con la corteza de cuachalalate, una “tripita” de cautecomate, árnica, alcohol, miel de abeja y bagazo de caña, para tomar una cucharada cada hora.

Padecimientos de músculo-esquelético: Se reconoce en el cuachalalate un efecto analgésico, popularmente se utiliza para aliviar el dolor de cintura, cabeza, espalda o pulmones, hernia, reuma o punzada.

Otros padecimientos: Para las afecciones del hígado. Se le atribuye también un efecto antidiabético.

Sustancias activas:

En la corteza de los tallos se han identificado los triterpenos ácidos, epi-masticadienóico, isomasticadienóico, y epi-oleoanólico; los compuestos benzílicos ácidos heptadecil, nonadecil, y pentadecil-salicílico; y el esterol sitosterol. En las hojas, se han identificado: el ácido cuachalálico que también es un triterpeno.

En la corteza se han aislado además los triterpenos ácidos instipolinásico, oleanólico, masticadienónico y 3-hidroxi-masticadienónico, una mezcla de ácidos anacárdicos, y aldehídos fenólicos.

En resumen, de la corteza del cuachalalate se han aislado los siguientes compuestos: triterpenos (damarano) 27-acetoxi-3, 15 dihidroxidammara-12, 24-dieno. Los triterpenos: ácido instipolinácico; ácido deshidroinstipolinácico; ácido cuachalálico.

Contraindicaciones:

A pesar de ser amplia y popularmente utilizado en México, no se conocen reportes de intoxicaciones humanas graves por su uso terapéutico tradicional.

Dosificación y vías de administración:

Para gastritis y úlcera gástrica se utilizan 50 gramos de corteza para medio litro de agua, se toma como agua de uso.

Para la úlcera gástrica, tres onzas de la corteza en una libra de agua, tomar en forma de cocimiento tres veces al día, durante 60 días.

Para el tratamiento de las úlceras debe remojarse la corteza hasta que el agua adquiera coloración, después ingerirla como agua de uso.

Para el dolor del estómago se hierve una “cascarilla” en una taza de agua.

Compuesto para la gastritis: corteza de cuachalalate, de encino y cancerina, se prepara en cocimiento, y se toma una taza de té tres veces al día.

Para la ulcera, se hierve un trozo de corteza en un litro de agua, se vierte el líquido tibio en un vaso de tamaño regular y se toma en ayunas.

Para la ulcera gástrica, tomar la corteza junto árnica en infusión, antes de cada alimento.

Para el tratamiento de llagas, la corteza se empapa en la agua hasta que el agua adquiera un matiz marrón rojizo y esta agua se usa como el agua potable.

Para heridas, como uso interno se toma el cocimiento de la corteza tres veces al día, en lo externo, lavar las heridas con la infusión, o aplicar el polvo formado por la pulverización de la corteza directamente sobre la herida.

En el caso de heridas leves, granos y llagas, se debe tomar la cocción de la misma, lavarse con el macerado y colocar la resina o corteza pulverizada sobre la parte afectada.

Las llagas sobre la piel pueden se pueden curar aplicando la resina directamente desde la corteza a las úlceras abiertas.

En golpes, piquetes de animales ponzoñosos y como cicatrizante, se recomienda lavar durante cinco días al menos.

El cocimiento de la corteza, se usa también para sanar heridas por abscesos, aguijones o mordeduras venenosas.

Para la infección o inflamación en la matriz u ovarios, la corteza se hierve para usarla como cataplasma.

Para los pulmones: se hierve una “cáscara”, calculando solamente que pinte el agua, se toma como agua de uso.

Para los pulmones y la tos: hervir un litro de agua, cuando empieza a hervir se agrega una “cascarita” de cuachalalate y se toma como agua de uso.

Para la tos, se hierve una “taza” de agua con una “cascarita” y se toma en la noche, durante cuatro o cinco días o durante el tiempo que se tenga la tos.

Para heridas y granos: se hierve la “cáscara” de cuachalalate calculando que solamente pinte el agua y con esta, lavar la herida o grano una vez al día, hasta que cicatrice. Otra forma de uso es, además de lavar, aplicar el cuachalalate molido tres veces al día.

Para las rozaduras de los niños, la corteza se hierve y con esta se lava el lugar de la afección, una vez diariamente durante 5 o 6 días.

Para los “fuegos de la boca” hacer buches con la infusión de la corteza.

Para los riñones, la corteza del cuachalalate y el palo de tres costillas en té, tomar diariamente una tacita.

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